Kappo, el restaurante japonés de Mario Payán, celebra su décimo aniversario convertido en una referencia de la alta cocina japonesa en Madrid por su experiencia de barra y su menú donde el comensal se entrega con confianza plena a pases seleccionados por el propio chef.
El aniversario llega tras un hito reciente: en 2025, Kappo reabrió en un nuevo local en la misma calle (C/ Bretón de los Herreros, nº 44), a pocos metros del anterior, en un espacio más amplio concebido para potenciar la experiencia en directo. El restaurante está presidido por una gran barra de nogal cántabro, eje de un formato donde el equipo de sushi trabaja frente al cliente.
En un momento donde la capital tiene cada vez más propuestas centradas en barras de cocina japonesa, Kappo se mantiene como el epicentro de la cocina tradicional japonesa más pura en Madrid con especial atención al disfrute.
Con una barra hecha a medida en base a las especificaciones del chef, permite un diálogo con el comensal, que forma parte del proceso de elaboración del menú. El chef Mario Payán y su equipo con Alejandro González y Borja Gorostiza también al frente de la barra, preparan en directo cada uno de los platos creando un ambiente cercano, limpio y acogedor. Kappo está dividido en dos zonas: una barra disponible para 21 comensales y un comedor con capacidad para 22 comensales.
El conocimiento total de las técnicas y de las tradiciones gastronómicas de Japón aplicadas a un menú degustación que es la esencia de la cocina honesta de Kappo adaptada a un menú único donde el chef elige qué comer.
En Kappo no hay un menú cerrado sino que se trata de una propuesta de pases y nigiri donde el chef sirve al comensal entre 15 a 20 platos. El producto de temporada, la técnica y el menú basado en las formas, de colores, las maneras de trabajar los alimentos y por supuesto, el sabor, logran una experiencia única.
Las maduraciones realizadas en cocina son otro de los secretos de Kappo. Para esta preparación, se utilizan entre 18 y 20 tipos de pescado con maduraciones de entre 3 a 26 días, capturado sin que padezca sufrimiento prestando especial atención a la fecha de pesca.
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Un nuevo “templo” para el disfrute
El nuevo Kappo ha sido diseñado cuidando cada detalle del espacio, que recibe al comensal con una gran puerta realizada con trillos y materiales nobles como el mármol, entre ellos, la piedra Patagonia.
La barra, de nueve metros y realizada en nogal cántabro, se erige como escenario de un servicio omakase atendido por varios itamae. La experiencia gana así en ritmo y precisión, con la interacción constante entre comensal e itamae como hilo conductor.
Menú para dejarse llevar por el chef y nigiri de “peregrinación”
Kappo mantiene su propuesta sin carta: un único menú (115 €) donde la secuencia se construye, sobre todo, alrededor del nigiri, con diferentes pescados y marisco seleccionados y tratados con técnicas de maduración. En esta nueva etapa, Mario Payán ha incorporado nuevos nigiri como trucha de mar y majado de ajo y hoja de limonero; urta y kosho casero; huevo y angula; erizo y sesito de cordero, entre otros. También sigue manteniendo clásicos desde sus inicios como lubina con setas enoki; de gamba blanca y piparra en tempura; o la trilogía de nigiri con diferentes cortes de atún rojo: con el descargamento; el lomo bajo del atún, y con la ventresca (este último con posibilidad de añadir extra de caviar).




